Noticias PAZ ERRÁZURIZ Y LOTTY ROSENFELD REPRESENTARÁN A CHILE EN LA BIENAL DE VENECIA 2015

5 Agosto, 2014

Tras una intensa jornada de evaluación, el jurado del primer Concurso de Proyecto Curatorial para el Pabellón Chileno de la Bienal de Venecia 2015 eligió como ganador el proyecto Poéticas de la Disidencia, de Nelly Richard, que contempla fotografías y fragmentos de textos de Paz Errázurriz y una instalación multimedial de Lotty Rosenfeld, según c0noció hoy Artishock de manera extraoficial.Estoy tremendamente feliz de anunciar que Poéticas de la Disidencia, de la curadora Nelly Richard, ha sido elegido como el proyecto que representará a Chile en la Bienal de Arte de Venecia”, anunció la ministra de Cultura, Claudia Barattini, valorando que la propuesta de la curadora incluye por primera vez a dos artistas mujeres cuyas obras han recorrido un período histórico que va desde la dictadura a la post-transición.

Nelly Richard manifestó recibir la noticia con mucha satisfacción. “Quiero primero dejar constancia del profesionalismo demostrado por la organización del concurso -y del jurado- en las respectivas etapas de preselección y selección de las propuestas. Me alegra mucho que esta propuesta curatorial -que involucra a dos artistas de amplia y reconocida trayectoria nacional e internacional (Paz Errázuriz y Lotty Rosenfeld)- sea la que vaya a representar a Chile en Venecia el próximo año”, dijo.

El proyecto busca dar protagonismo a la perspectiva de género como eje de lectura crítica de la relación entre identidades, representación, poder, cultura y ciudadanía.

Gerardo Mosquera, presidente del jurado, explicó que la decisión se centró en dos factores claves: “El nivel indiscutible de las dos artistas presentadas en el proyecto, y también el de Nelly Richard como pensadora, la manera cómo defendió su propuesta”.

En el Pabellón de Chile en Venecia los asistentes se encontrarán con una caja blanca y otra negra. En la blanca habrá “fotos de Paz Errázuriz divididas en tres grupos temáticos conceptuales, y en la negra habrá una instalación multimedia de Lotty Rosenfeld, una obra nueva que gira en torno a las protestas que se han llevado a cabo en varios países, incluido Chile. Son protestas contra el sistema predominante, el neoliberalismo económico, la situación de la educación. Habrá material documental combinado con este famoso gesto de ella de hacer las cruces en el pavimento, esto combinado con sonido e imagen, y se hará una instalación multimedia nueva”, explicó Mosquera.

El presidente del jurado destacó, además, que el nuevo formato en el proceso de selección del proyecto que representa a Chile “lo democratiza mucho y lo hace más profesional, más riguroso. Sin duda que es un paso adelante muy importante. Es un gran avance a favor de una elección más justa, más adecuada y más democrática”, concluyó.

La convocatoria al concurso fue realizada por la Unidad Internacional del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, a la cual se presentaron 18 iniciativas, una de las cuales fue declarada inadmisible por no cumplir todos los requisitos solicitados. Las 17 restantes fueron evaluadas por un jurado liderado por el curador internacional Gerardo Mosquera, quien determinó a los cinco finalistas.

PROYECTOS FINALISTAS

Poéticas de la Disidencia, de la curadora Nelly Richard, busca dar protagonismo a la perspectiva de género como eje de lectura crítica de la relación entre identidades, representación, poder, cultura y ciudadanía. Las artistas propuestas por Richard son Lotty Roselfeld y Paz Errázuriz.

Norte Grande: silencio, polvo y olvido, de los curadores Andrea Pacheco y Jota Castro, es una instalación de la artista Ingrid Wildi Merino tan minimalista como monumental, inspirada en el paisaje del Norte Grande de Chile, territorio considerado como zona estratégica y que ha sido lugar de conflicto durante la historia republicana del país.

Quipu Virtual, de la curadora Carolina Castro, se define como una “retrospectiva del futuro” de la obra de la artista Cecilia Vicuña, basada en el concepto de los “poemas habitables”, a través de quipus (nudos en quechua) “espaciales monumentales”.

No tengo hambre, me comí tu alma, de las curadoras Beatriz Bustos y Paz Guevara Aburto y los artistas Bernardo Oyarzún y Sandra Vásquez, propone al Pabellón como una plataforma para incorporar modos de producción que presenten modelos colaborativos de trabajo entre artistas y comunidades mapuche urbanas, entre arte contemporáneo y arte popular.

Hablar con los muertos, del curador Camilo Yáñez y el artista Mario Navarro, se basa en el espiritismo, práctica de contacto con lo sobrenatural adoptada en Chile durante el desarrollo de la República. El proyecto también incluye objetos ancestrales (cerámicas y objetos ceremoniales) de uso habitual en prácticas chamánicas propias de las culturas precolombinas.

©Artishock